El recuento de los daños
- Las Libres Revista
- 2 dic 2020
- 2 Min. de lectura
Por Nubia Peña
El 2020 está por terminar, hemos (estamos) atravesando una pandemia que ha permitido observar múltiples cosas que se pensaba que no existían o no pasaban, o más bien, no se les daba importancia; los círculos virtuosos de las desigualdades son más visibles que nunca y ese no es el problema, el problema es qué se hace con ello.
De este modo, lamentablemente hemos experimentado olas de violencia contra las mujeres que enseñan que sí, el patriarcado existe y tiene aliados, como una estructura poderosa e histórica. Se ha tratado de eliminar a muchas mujeres: segregándonos y ocultando lo valiosas que somos. En el contexto mexicano, desde inicios de este año y principalmente el primer trimestre del mismo, ha sido considerado como el MÁS VIOLENTO para ser mujer, teniendo una cifra de 964 mujeres asesinadas. No obstante, existe una gran cifra negra así que esto sólo permite contextualizar.
En marzo llega la pandemia declarada, nos sitúan a todas (os) en nuestras casas, y eso implicó que muchas mujeres tuvieran que compartir espacio con sus agresores dando como resultado un aumento de registro de llamadas de auxilio por temas de violencia doméstica. El índice de denuncias por violencia física aumentó y, en equivalencia, las llamadas a centros de refugios también lo hicieron. Cifras van y cifras vienen y nuestras problemáticas siguen pareciendo menores.
En los meses subsecuentes, la historia y los ciclos de desigualdades y violencias siguieron aumentando. A diario nos hemos despertado con una noticia, primero de una ficha de búsqueda o alerta, dependiendo el estado, y si corremos con suerte tenemos buenas noticias, aunque son las que menos aparecen
Durante todos este tiempo ha quedado demostrado que ‘’no nos lo buscamos’’ porque en Yucatán, Jalisco, San Luis Potosí, Colima (sólo por mencionar algunos estados), mujeres fueron asesinadas dentro de sus domicilios. Ahora, a unas semanas de concluir el año ha quedado claro que vivimos dos pandemias. Una ya la conocemos y somos ignoradas desde las políticas públicas. Es la violencia contra las mujeres, la que no distingue clase, territorio o edad.
Así mismo, antes de concluir, no debemos olvidar que el recién aprobado Presupuesto de Egresos de la Federación para el periodo fiscal 2021 nos ha relegado a ser un ‘’capitulo anexo’’, ¿NO RESULTA ABSURDO QUE EN UN PAÍS CUYA POBLACIÓN EN MÁS DE UN 50% SEAMOS MUJERES, NO SEAMOS PRIORIDAD?
Concluyo no sin antes mencionar que espero haber generado reflexión en todas las personas que leen estas líneas. Probablemente no faltará quien piense que esto ya lo sabemos, sin embargo, una de las grandes lecciones del feminismo es siempre nombrar las cosas y eso es lo que hice en está ocasión.

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